Diario de una soltera

Thursday, April 27, 2006

Extra!!!!! Extra!!!!!!!!!!! Extra!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



Mide 1.78 y es de contextura media.
Tiene los ojos color miel y la piel naturalmente bronceada.
Su dentadura sería perfecta, de no ser por el colmillo derecho, que se monta insolentemente sobre su vecino, un premolar radiantemente blanco.
Normalmente se afeita todas las mañanas, pero me gusta más cuando lleva la barba de un día o dos.
Tiene la voz baja, pero suave, y las uñas bien cuidadas.
Combina bien los trajes y huele perfecto
Es lo suficientemente educado como para ceder el paso a las mujeres, cada vez que se enfrenta a una puerta, y ofrecerse a cargar las bolsas de las ancianas.
También es amable, porque siempre pregunta sobre el estado de salud de las otras personas y, aunque le den charlas lateras, finge estar interesado.
Y lo mejor de todo, es que estamos muy muy cerca, porque el trabaja en el piso 8 y yo en el 16.

¿Saben quien es?

¿¿¿¿¿¿¿¿Noooo?????????????????

Es mi novio!!!!!!!!!!!!!



El único problema es que EL AÚN NO LO SABE, pero yo me decidí a amarlo para siempre y declararlo el padre perfecto de mis futuros hijos.
Lo conocí la semana pasada en el ascensor. Una mañana de lunes que prometía la misma diversión que una visita al ginecólogo y que terminó convirtiéndose en mi versión personal de la película “Antes del Amanecer” y “Amor a primera Vista” (aunque, en estricto rigor, ese primer encuentro sería mas comparable a cualquier corto de Charles Chaplin, porque no cruzamos ni media palabra).

Pero bueno, según he averiguado, empezó reciencito a trabajar como supervisor de finanzas en el piso 8, modulo 6, cubículo 4, del Departamento de Contabilidad.

(Es una real canallada la costumbre de esta empresa de clasificarnos en módulos y cubículos, porque uno termina sintiéndose igual de especial de un rollo de confort. Pero bueno, si alguno de ustedes quiere ubicarme, tendrá que preguntar por la rolliza supervisora del departamento de Arte y Diseño, piso 16, modulo 2, cubículo 5...)

En fin, retomo. (Tengo la constante mala costumbre de irme por las ramas). Pero bueno, decía que nos conocimos en el ascensor el lunes de la semana pasada y de pura casualidad (¿o destino tal vez? jijiji), porque yo jamás me aparezco por la oficina antes de las 9 y media y por PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA, llegué a las 8 AM.

Lo malo del asunto es que ando cayéndome de sueño, porque desde aquel día he debido modificar todo mi horario y madrugar para encontrármelo en la entrada a las 07:55. El plan, a continuación, consiste en apretujar toda mi humanidad (que es más bien abultada), entre la multitud de gente que sube al ascensor a esa hora, pisotear y derribar a codazo limpio (pero disimulado) a quien se interponga entre el y yo, llegar a su lado para decirle melodiosamente: “Hola, me puedes marcar el 18 por favor” y escuchar un “Si, por supuesto” (acompañado de su radiante sonrisa), como respuesta.

Y bueno, desde ahí hasta las 9:30 no tengo nada más que hacer, (además de planear nuestro próximo encuentro matinal y mientras no averigüe a que hora y donde sale a almorzar), así es que aprovecho estas horas muertas para ponerlos al tanto de esta primicia.

Me enamoré!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y esta vez, estoy segura de que lo atrapo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Thursday, April 20, 2006

El Grinch de la Navidad




“Cierre la puerta no más tía, que le va a entrar frío” le sugerí a mi tía Lolo, que seguía en la entrada de su casa, mirando el estacionamiento del condominio, en lugar de ponerse a conversar con nosotras que ya estábamos instaladas en el living.
“Ahh, ¿andan las tres solitas?” preguntó cerrando la puerta.
“Si ”, contesté con mi mejor cara
“Ahhh... yo pensé que venía el jovencito ese contigo”
“No, vinimos las tres no más” le repetí impaciente.
“¿Te va a pasar a buscar después?” tanteó mi tía, de puro copuchenta, porque de seguro ya sabía la respuesta que venía.
“Difícil, porque terminaron” remató mi diplomática madre, que ya estaba aburrida de darle vuelta al tema, porque de partida no le hace mucha gracia y menos aún cuando está con las hermanas de mi papá, que son nacidas con un magister para el pelambre.
¿Quedó solterita de nuevo mijita? Que lastima, yo pensé que iba para serio lo de ustedes, tan caballerito que era el joven. Pero hágale empeño para que se reconcilien, pues. Como sabe si le resulta!! se compadeció sonriente mi tía, con cara de que había erradicado el hambre del mundo.
................

Tomé aire para ladrarle la primera pesadez que se me viniera a la mente, pero me contuvo mi madre, (que puede alcanzar la velocidad de la luz para nockearme de un solo codazo)

Los siguientes minutos los pase sobandome tres costillas del lado derecho, con bastante escándalo para crearle remordimientos a mi madre, que JAMAS se dio por aludida.

Me pone realmente de mal humor darme cuenta que mi familia me quiere casar lo antes posible.
O que quieren CAZAR a alguien para que se case conmigo, lo mas rápido que se pueda.
La culpa es de mis primas, tías y mis dos hermanas mayores que encontraron, atraparon mejor dicho, a sus maridos antes de cumplir los 25.
Yo no entiendo esa fijación ni por que la han tomado conmigo, habiendo otros miembros femeninos de la parentela que deberían ir pensando en convento religioso porque, aunque se metieran dentro de una vitrina y se colgaran un cartel de liquidación, igual no las miraría nadie.

A mi por lo menos me ladran los perros, a ellas ni eso, porque los asustan.

Mmmmmmmm se me pasó un poco la mano. Ahora me siento pésimo por haber escrito semejantes barbaridades de mis primas. Ok, es un hecho que no han sido benditas con belleza física externa, pero debo reconocer que tienen impecables corazones y que son re buena gente.
Es más, hay una que tiene una voz preciosa.
Y otra que tiene un lunar en la nariz que le da un aspecto bastante simpático, eso si, cuando se depila el mechón de pelos que crece de el.

Pucha, eso también estuvo mal. Pero no es mi culpa, es mi reacción alérgica a los comentarios de mis tías y cercanos respecto de mi estado civil. De verdad que me enerva, porque lo cierto es que no estoy tan vieja, soy independiente, tengo un buen trabajo, viajo cada vez que quiero a donde se me da la gana, leo bastante, soy buena conversadora y no levanto el dedo meñique cuando estoy tomando te.

A pesar de que soy bastante autocrítica, reconozco que cuando me miro al espejo me encuentro BASTANTE bonita...o tal vez no BASTANTE, (porque en gustos no hay nada escrito) pero si ACEPTABLEMENTE bonita. (Obviando aquella vez en que me corté el pelo estilo príncipe valiente, cuando me depile la mitad de una ceja o cuando me hice chasquilla y comprobé cuan redonda puede verse mi cara....
Es cierto que tengo unos kilillos de más, que son mi tortura cotidiana y mi tema de conversación más recurrente, (porque tienen el potencial de hacer correr a cualquier hombre que se me acerca), pero lo cierto es que, gracias a eso, he desarrollado técnicas inéditas para la selección de ropa, que finalmente consiguen hacerme lucir como una gordita promedio. Una gordita promedio aceptablemente bonita.

Tal vez por eso mismo me molestan tanto, porque creen, al igual que yo, que soy un buen prospecto y porque a estas alturas cualquier ser humano con un coeficiente intelectual moderado ya debería haberlo notado.

Mis suegras al menos si lo han hecho. He sido la favorita de todas, según me han dicho ellas mismas, lo cual me deja la triste y vengativa esperanza de que se lo harán saber también a sus futuras nueras.

Bueno, pero el tema no pasa por las suegras, sino por sus hijos, que no heredaron el mismo buen gusto de ellas.

Me consuela de todos modos que mi familia CREA y JURE que SIEMPRE soy yo la que manda de paseo a todas sus conquistas y que luego me da lo mismo si los parte un rayo o si se hacen famosos apareciendo en el diario, en la sección del obituario.

Sería peor si supieran las veces que me han terminado a mi, porque hay unas historias que no son ningún lujo y que incluso, han provocado que le tenga PANICO al viejito pascuero.

¿Por que miedo al viejito pascuero?... dirá cualquiera de ustedes

PORQUE DURANTE DOS AÑOS CONSECUTIVOS, DOS HOMBRES DIFERENTES HAN TERMINADO CONMIGO PARA NAVIDAD.

Lo juro, es verdad y si no me creen pueden buscar mis calendarios de los dos últimos años que están completitos exceptuando las hojas del mes de diciembre PORQUE LAS QUEMÉ.

La primera vez me dio bastante pena. No, no bastante, me dio MUCHA PENA, porque todos se daban abrazos y se preguntaban que les trajo el viejito pascuero. En mi caso, el anciano en cuestión no encontró nada mas simpático que RESTARME un novio y TRAERME un año nuevo TAN FORMIDABLE como una espinilla dentro del oído.
Además, la navidad y el año nuevo son las clásicas fechas en que se junta toda la familia, así que no puedo imaginar si quiera un escenario peor que estar dolida de corazón y orgullo y que cientos de personas se dediquen a recordártelo.



La cosa es que al año siguiente, cuando me volvieron a terminar, no me quedo otra que reírme, porque, en serio, como tan mala suerte?????????????. A quien mas le puede pasar lo mismo dos veces???
La próxima vez que tenga pareja voy a hacer que firme una cláusula para dejarlo impedido de elegir el 25 de diciembre como fecha de expiración de SU VIDA CONMIGO.

Será un tema practico y de economía que aqueja a los varones que elijo o que Santa Klaus se ha ensañado conmigo?
En fin, ya veremos para la próxima navidad

Tuesday, April 11, 2006

El NO cumpleaños



Hoy ha sido un día sumamente extraño. Todo porque soñé que estaba de cumpleaños y que mis seres queridos, otros medianamente queridos (e incluso algunos desconocidos que aparecen como “extras” en los sueños y que según Freud fueron tus mejores amigos en vidas pasadas) entraban a mi pieza a saludarme y a desearme el mejor año de mi vida.
En un primer momento encontré sumamente extraño que tanta gente se reuniera alrededor de mi cama (y agradecí además, como nunca, estar vistiendo un pijama decente), pero finalmente entre tanta canción, abrazo y regalo me terminé convenciendo de que abril, mayo y junio se habían pasado volando y que había amanecido en julio.
La cosa es que en ese minuto sonó mi despertador (el celular en la opción ALARMA mejor dicho) y salté de mi cama, súper feliz y dispuesta a seguir recibiendo abrazos.
Debo reconocer que peco de ser de esas personas que en el día de su cumpleaños se sienten como que se ganaron el Kino, juran que el chofer de la micro no les va a cobrar el pasaje, que un hombre misterioso les va a regalar flores (sin necesidad de usar “Impulse”) y que el primer desconocido que pase por el lado les va a cantar el Happy Birthday.
El trágico destino de esas personas, o al menos como lo ha sido el mío en la mayoría de los casos, es una frustración inevitable y un mal humor candente que va en aumento con el pasar de las horas, porque, por mucho que uno tenga imaginación y la mejor de las disposiciones, el onomástico termina siendo IGUAL (y en algunos casos peor) que cualquier otro día en que uno NO vino al mundo.
Ese era un paréntesis en esta historia. Ahora la retomo.
Resulta que me levanté con ánimos cumpleañeros y me fui trotando, (casi con la trompa estirada para recibir besos y abrazos), hasta la cocina a encontrarme con mi hermana y mi madre pero ¡¡HORROR!! las dos personas que, junto con mi padre, se supone que son mis seres mas preciados de este mundo y que por temas consanguíneos están obligados y programados para quererme, les guste o no, SIGUIERON DESAYUNANDO tan campantes como siempre y me dieron la misma bola de cualquier día (que en las mañanas es equivalente a CERO, porque casi siempre me despierto reclamando y buscando camorra ).
Así que no me quedó otra que sentarme a comer, con cara de circunstancias, hasta que a mi madre, que FINALMENTE se dio cuenta de mis muecas, se dignó a preguntarme que “DIANTRES” me pasaba AHORA. (DIANTRES es una palabreja que, pese a todos mis esfuerzos, aún no consigo erradicar del vocabulario de mi progenitora).
Acto seguido, (y con la técnica de levantar una ceja para tener cara de sabelotodo y sacarle pica a mi hermana que nunca lo ha logrado), le respondí que si acaso no le remordía la conciencia por haberse olvidado del cumpleaños de la simpática criatura que cargo por 9 meses dentro de su panza y que durante todos estos años se ha dedicado a criar como Dios manda.
Mi madre, que es igual de histriónica que yo, puso los ojos tamaño plato de fondo que indican siempre un pésimo augurio y me remató un rotundo: HOY NO ES TU CUMPLEAÑOS!!!!!!!!!! coreado por la risa de mi hermana (con pan a medio masticar incluido) que siempre dura demasiado mas de lo que uno quisiera.
Y ahí me quede, toda confundida y humillada (y asqueada también por lo del pan en la boca de mi hermana) sacando las conclusiones pertinentes de haber sido engañada sonámbulamente, hasta que se me ocurrió convencer a las dos de que me felicitaran igual, por si acaso, porque “quien sabe si estaré viva para mi próximo año, con la suerte no se juega”.
Con todo este gigante argumento, que acuñé hasta que me dio hipo, la conciliadora de mi madre, que se merece algunas veces el NOBEL DE LA PAZ, me dijo “ya bueno” y me cantaron el cumpleaños feliz y me abrazaron, tal como indica la cultura de occidente.
Así, salí de mi casa y me fui tranquilita y contenta a trabajar por esta patria y en eso estaba cuando de pronto me avisan que tengo un paquete de Chilexpress.
Yo no podía creer que todo el universo había confabulado por mi NO CUMPLEAÑOS pero era verdad!!!!!!!!!!!!!, una de esas empresas ilustres que mandan regalos para deducir impuestos me había mandado un lindo e inútil pisapapeles, (mmmmmmm...me retracto del calificativo “inútil”....a caballo regalado no se le miran los dientes y de seguro que me servirá para algún regalo de amigo secreto, que es la cruzada oficial para desprenderse de los objetos que uno no usa ni usará jamás).
Debo reconocer, a modo de paréntesis, que tengo cero popularidad en los juegos de amigos secreto y que mi fama de “reducidora” de regalos indeseados ya raya en historias de ficción dentro de mi circulo mas cercano.
Pero bueno, continuando con mi NO CUMPLEAÑOS, a mediodía me llegó un nuevo poema de Luis Ángel a mi correo. Yo estuve cerca de 3 meses creyendo que era un admirador secreto, pero luego de buscarlo en google, me di cuenta que es un poeta que, emulando a cualquier virus, se filtra a los correos de mujeres para decirles cosas lindas... me sentí súper especial cuando descubrí eso...., pero bueno, por hoy lo deje pasar porque estoy de NO CUMPLEAÑOS.
Luego de llamar a los amigos que irresistiblemente me zapatean todas las cuecas que se me ocurran, conseguí armar una juntada para la noche (no se si será tanto porque me quieran, creo que es más porque siempre andan buscando una excusa para no llegar temprano a la casa), PERO hasta ahí no mas me llego la felicidad, porque en ese minuto empezó la seguidilla de catástrofes que me atosigaron todo el día.
Me queme lo que es TODA la lengua tomando sopa y por alharaca me di vuelta el plato en la falda (nuevecita y de estreno), con el consiguiente ardor de mis piernas y la humillante y ágil ida al baño para limpiarla. Por el brusco movimiento que hice al pararme, se me corrió la gloriosa panty (comprada en ocasión por $990) y se me atascó una de mis lindas botas de princesa en una silla ajena (perteneciente a un desconocido que me miró con cara de pánico y con restos de pebre repartidos en toda su mandíbula... un espectáculo que no quiero volver a presenciar mientras viva).
La tarde, en tanto, la pase entre toallitas húmedas depositadas en mis ventiladas pantymedias (para aplacar el rotundo dolor de la quemada del consomé) e invocando a ARIEL para reducir el amorfo testimonio de la composición aceitosa de la sopa en mi principesca falda.
Conclusión, cancelé la juntada, nadie me regaló flores, el chofer de la micro (alias “el terrible” según rezaba la inscripción de su maquina) SI me cobró el pasaje, llegué a mi casa y no necesité tocar el timbre porque NO HABIA PUERTA DE ENTRADA. ¿Por qué? Porque mi mama había comenzó la usual remodelación y restauración de invierno (que todo el resto de seres humanos hace en verano, con menos frió y menos humedad) y había decidido comenzar con la pintura de las puertas.
Yo no entiendo la necesidad de retirarlas de los marcos para pintarlas, pero los entendidos en la materia al parecer no vieron otra solución, por lo que ahora estoy escribiendo desde mi oxigenada pieza, con vista panorámica a la sonrisa horizontal que brota de los pantalones carentes de cinturón (y presuntamente desprovistos de ropa interior) del maestro chasquilla que está empapelando el pasillo de afuera y de pasada imaginándome lo que será estar dos días conviviendo en esta casa SIN PUERTAS NI SIQUIERA EN EL BAÑO con el resto de mi familia.

Thursday, March 30, 2006

El llamado de medianoche


Hace unos días con mi amigo Cristóbal (quien suele ser mi diccionario y mentor de la conducta masculina) discutíamos sobre el real significado de la frase "suerte en la vida", cundo es dedicada en el marco de una naciente relación.
Todo este debate se abrió a raíz de la penúltima frase que mi más reciente conquista (llámese también mi última derrota), estampó en un e-mail enviado pocos días después de "encontrarnos casualmente" (mis gestiones se mantendrán en reserva) en un bar, un sábado por la noche.
El mortuorio silencio que ha sucedido a esa frase durante la última semana, me lleva a deducir que más me vale asumir dignamente el rechazo y buscarme otro prospecto antes de restarme mas puntos y quedar como miembro activo de la liga de las acosadoras, (lo cual, créanme, puede ser mas patético aún).
Cristóbal, en su máxima expresión del pragmatismo varonil, considera que la frase que me dedica mi ex – galán en el correo electrónico, no tiene otro fin que desear que solo cosas buenas pasen en mi vida y no constituye, de modo alguno, una despedida.
Si es así, ¿por qué no ha llamado?.
Cristóbal pierde la paciencia y dice que puede darme un mundo de explicaciones, lógicas, insólitas y paranormales, para que un ser humano se vea impedido de acercarse al teléfono.

"Tal vez salió de viaje" me dice como si fuera lo mas natural del mundo.
"Cris, me habría dicho...
""Bueeeeeno, pero el no tiene que pedirte permiso para irse de vacaciones. Si no son pololos tampoco"
"Yo se, pero si se iba de vacaciones, porque dijo que iba a llamar?"
"Y quien dice que no va a hacerlo?""
Yo digo. Ya han pasado seis días".
"Seis días no es nada!!!. Preocúpate si pasa un mes. Si no te llama en un mes estas despedida"
"Si me llama después de un mes, voy a ser la llamada de medianoche. No quiero ser eso!!!!"
"¿La que?"
"La llamada de medianoche, la ultima carta, la que haces cuando ya no tienes mas opción. Y lo peor es atender esa llamada. No quiero ser eso."
"Y por que no? Si te llaman para invitarte a salir a esa hora no tiene nada de malo"
“Si tiene, porque es el descarte. Si aceptas, es ponerte la bandera de desesperada y yo tengo orgullo, por eso"
"No se te está notando. Mírate como estas. Ya, olvídate, sácate el pijama y vamos al cine o a tomar algo. Tal vez el hombre tenga una vida...una vida ocupada..."
"QUE ESTAS INSINUANDO???????"

Cristóbal es un buen amigo, pero no conoce como funciona la mente femenina. Lo cierto es que estamos condenadas a pre- ocuparnos y a sobre preocuparnos. A dar vuelta las situaciones una y otra vez y analizar todos los escenarios posibles antes de que ocurra algo, que muchas veces ni siquiera se concreta.
Creyendo desde el nacimiento que en la planificación esta el éxito.
A partir de ahora, esa debería ser mi máxima, porque realmente NECESITO aprender tácticas. La espontaneidad me ha jugado ya suficientes malas pasadas haciendome decir y hacer la última cosa pensable. Mi mente y mi lengua han confabulado en exceso para sabotearme.

Estoy segura de que Cris también conoce y ha practicado la midnight call, es una clásica táctica entre los hombres. Igual que el “yo te llamo” o “estamos en contacto”.Eso no lo inventé yo. De alguna parte debo haberlo sacado, pero es un hecho. Todas las mujeres, lindas, feas, flacas y gordas están expuestas al menos una vez en su vida al llamado de medianoche.

Mi polo opuesto, mi querido enemigo, no ha llamado. Luego de cuatro citas que yo califiqué como absolutamente exitosas, desapareció de la faz de la tierra. Habíamos encontrado un entendimiento tácito. Un deseo común de frecuentar a una persona que es tu antítesis. Que te aporta una visión totalmente diferente de tus cánones establecidos y estábamos aprendiendo a ceder cada uno un poco de terreno para evitar degollarnos.
Algo debe haber ocurrido.

“Alo?”
“Hola desaparecida”
“El desaparecido eres tu, estaba a punto de buscarte en el obituario”
“Gracias, que lindo gesto. Tuve una semana de locos. Llegaba a la casa muerto, directo a dormir. ¿Como estuvo tu semana?”
“Normal, pero estoy cansada. Me inscribí en un gimnasio. Me duele lo que es todo”
“Me alegro, te lo mereces. Entonces mejor no te digo que salgamos. ¿Quieres que pase por allá? Puedo llevar una película y nos tomamos un trago".
“No se. Estoy de mal humor. Y en pijama. Me da lata vestirme”
“Como quieras. También estoy cansado, pero pensaba ofrecerte, solo por hoy, no discutirte nada y darte la razón en todo.”
“¿De verdad?”
“Si. Y si preparas un picadillo, quizás te de un masaje en la espalda”
“¿Te golpeaste la cabeza con algo? No me parece que seas tu”
“Pffffffffff, estoy tratando de ser un buen amigo y tu no lo valoras”

¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿Amigo??????????????. Si, dijo AMIGO.

¿En que momento empezamos a ser amigos?Si una conquista empieza a autodenominarse “amigo”, estas perdida. A menos que por consenso mutuo se elija ese rol. Siempre, cuando una relación va evolucionando, uno evita nominarla...por si las moscas....
Miré la hora. Eran las 11:43. Un horario permitido para un amigo, pero con riesgo de transformarse en un llamado de medianoche.

Mi querido enemigo va a tocar el timbre en cualquier minuto.

Wednesday, March 29, 2006

Mi polo opuesto


Yo en serio pensé que ya estaba muy vieja para los amores antagónicos. No era eso hasta los 15 ó 18 cuando mucho?. En la básica, si un chico se dedicaba a molestarte, ponerte sobrenombres, hacerte zancadillas y en definitiva a hacerte la vida imposible, era flecha segura de cupido.
Y uno hasta se ponía contenta con esos desaires masculinos- un modo cavernícola de demostrar afecto- y salía moreteada y humillada, pero feliz de toda esa atención.
En la media, si eras la “nerd” o estabas obsoleta del glamour del cole, por supuesto que te gustaba el taquilla, el inalcanzable, el del pelo perfecto y el que jamás se iba a fijar en ti. Si eras estrella y de las “selectas” o "top", te atraía uno que otro “mateíto” venido en menos de las pasarelas, pero que igual tenía ese “no se que”.
Yo ya pase por eso y salí, si no airosa, al menos dignamente...creo. No acarreo traumas, ímpetus de venganza ni se me abre ninguna herida al hablar del tema, por lo cual concluyo que conseguí librarme del fracaso seguro de enamorarme de mi antagonista.
Pero hace unos días lo conocí. A mi polo opuesto, anticristo y kriptonita. De ese tipo de gente que de solo sentirla cerca te saca chispas. El clásico rechazo de los polos...que finalmente se terminan atrayendo.
Este “ser” al que me refiero, apareció en un bar cualquiera. Cayó del cielo, justo cuando yo huía (con cero diplomacia) del clásico espécimen que desconoce la palabra “NO”. Casi chocamos. Nos miramos y me invitó a bailar. Debí haberle gustado algo, de presencia al menos. La verdad es que ese día mi producción era la misma que la de cualquier domingo, pero el conjunto de pantalones y polerita que, literalmente, cayó del closet cuando abrí la puerta, no debe haber quedado tan mal.
Buena facha, coordinación y tino para seguir el ritmo (créanme que lo destaco porque me han tocado algunos ejemplares que han soterrado mi glamour y calado profudamente mi dignidad). Había química, había feeling y había un dialogo variado y sin tropiezos.
Me gustó!!!!!!!.
Y eso no es poco decir. Soy soltera, pero exigente. El control de calidad al que someto a mis “víctimas” es bastante acucioso...tal vez de ello se desprenda el estado civil que poseo a mis veintiiiiii..... años. Jjjijiij.
En fin, todo iba como en un musical. Era el minuto para instalar una puesta de sol a nuestras espaldas, tomar una foto y hacer una tarjeta Village. O para que cantáramos juntos y los presentes alrededor comenzaran espontáneamente a bailar como si hubiesen nacido para corear el momento. (Siempre me llamó la atención esa clase de películas...quien se cree que a un montón de gente le va a nacer ponerse a bailar igual y sin descordinar???)
Pero, pero, peroooooo alguien, no me acuerdo cual de nosotros dos, dejó caer su preferencia política. Hiroshima en el bar. No solo se oponían nuestras formas de pensar, sino que, luego de un arduo debate, descubrimos que en lo único que coincidíamos era en la tozudez para defender nuestros principios.
Eso fue el punto de partida para la serie interminable de desencuentros en gustos y odios que terminaron por hacer insostenible la conversación. Opté por irme. No me detuvo. Nos fuimos cada uno por su lado, como debía ser.
El destino, supongo, nos juntó otra vez en la salida del bar. Nos saludamos con una mueca. Hice parar un taxi y el auto se detuvo, pero para él, que levantó la mano antes que yo. Desde la puerta me preguntó hacia donde iba y le respondí. Íbamos hacia el mismo sector, así que decidimos compartir el auto. Me gustaría decir que fue un acto de caballerosidad de su parte, pero creo que fue más bien supervivencia, porque cuando abrió su billetera ambos nos dimos cuenta que era humanamente imposible que hubiese podido pagar todo el solo.
Tal vez eso el ya lo sabía. Debo reconocer que me pagó dos tragos y que quizás agote su presupuesto... de todos modos no me pesó la conciencia. Ya me había dado cuenta que era un hijo de padre y un aristócrata mirador en menos. Y yo repelo la sangre azul.
Nos sentamos atrás los dos, cada uno cerca de su respectiva puerta, tratando de llevar una conversación casual. Comida, música, deportes, películas, conocidos en común, etc.
Un choque en la vía nos mantuvo cerca de una hora dentro del taxi. Me sorprendió que fuera alérgico al queso. Yo también soy alérgica al queso. Celebramos la asquerosa coincidencia. Creo que esa fue la primera risa de la noche. No le gusta leer y yo soy un ratón de biblioteca. Puede recitar las guerras mundiales y yo odio la violencia. No come vegetales y yo detesto la carne. Le gustan las cosas saladas y a mi dulces. No toma café y yo soy adicta. Sigue el movimiento grunge y para mi ya pasó de moda. Es futbolero y yo no soporto esta eterna conversación varonil. Se toma su tiempo para la conquista y no le gusta el romanticismo, yo voy al grano si no hay sentimientos involucrados y disfruto el preámbulo de cada relación. Yo elijo ir a Cuba y el a Estados Unidos. El va prefiere el fascismo y yo el socialismo. El es conservador y yo moderna. El es tranquilo y yo hiperkinetica.
Sin embargo me sorprendió que lea dos diarios diferentes cada día. Descubrí que discute con bases y argumentos. Que valora un buen debate. Que defiende bien sus ideas, que es orgulloso, inteligente, que nunca iba a dejarme ganar en nada y que yo tendré que pelear a pulso para vencerlo en cualquier orden de cosas.
No me di cuenta como pasó más de una hora. En algún minuto la conversación se hizo entretenida y me sorprendí a mi misma riéndome a carcajadas de él y de su personalidad tan ajena a la mía. En algún minuto nuestros desencuentros encontraron un punto en común.
Miré afuera y vi que faltaban tres cuadras para llegar a mi casa. Se lo dije.
“Bueno, nos estamos viendo” me dijo
Yo asentí con una mueca, la misma que siempre uso cuando estoy pensando algo que no quiero decir en voz alta.
El auto se detuvo.Me demoré bastante más de lo normal en ponerme la chaqueta. Supongo que eso le dio tiempo para convencerse.


“Oye, me gustaría leer ese libro que me dijiste” dijo casi en tono burla.
“Bueno, te haría bastante bien”
“Yaaa, peleadora, dime cuando me lo puedes prestar”
“Cuando quieras, lo tengo en mi oficina”
“¿Y si te llamo y nos ponemos de acuerdo?”

Me reí, sacándole pica.

“Si me pillas de buenas, tal vez te conteste”

Le di mi teléfono y el esperó a verme en la puerta de mi casa antes de pedirle al taxi que siguiera. Eso me gustó.
Me llamo al día siguiente.Volvió a llamar anteayer y ayer. Discutimos cerca de dos horas cada vez. Estoy descubriendo que es una buena vía de escape para mi constante stress...
Quedamos de vernos esta noche, en un bar que yo escogí, para pasarle el famoso libro.
Y yo... y yo no puedo esperar a que sean las 10 !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!